martes, julio 28, 2009

Sigo sin saberlo


Todo llega y todo pasa, grabado a fuego queda lo que, además del poeta, repetía mucho mi hermana. Hay un momento para todo y épocas marcadas por principios y finales. No se si todo, literalmente, acaba. Mínimo, como protagonistas de nuestras propias historias, desaparecemos dejándoselas a otros narradores para que las disfruten y divulguen con nuevos ritmos e interpretaciones.

Y menos trascendente que toda esta parrafada, es desperdirse de un espacio virtual. Espacio testigo de unos pasos o zancadas vitales, ha ido aparcándose solo en mi vida y algo le debo, mínimo un adiós verbalizado, escrito, compartido... como el resto de su tiempo.

Pues, compañero de camino, aquí, desde mi casa, desde mis 30 años cumplidos, desde un trabajo que he disfrutado y con Jaime tumbado sobre mi mientras se lame de arriba a abajo, me despido. Llena de dudas, vértigos, risas y experiencias. Entrando en el momento de "¿cómo le digo que se vaya de mi casa?" o "¿quieres una cersevexoza?" junto a vidas estructuradas y felizmente desectructuradas, pongo un punto y final a "No lo estoy sabiendo", sabiendo que sigo sin saberlo.

Mil gracias.

jueves, junio 04, 2009

30F


La "a" dio bastante de si: amigos, artistas, alegres, ajenos... pero sobre todo, amigos.

La "b" de "bollos" que me han tomado por amiga, artista, alegre o ajena... a las cuales agradezco haberme considerado atractiva. O bisexuales que no sabía en ese momento en qué acera colocarse.

La "c" de Cuando me Conociste no lo sabías, pero era un Capullo integral.

La "d" de un nombre propio cuya historia ha sido tan larga como muchos noviazgos, más que algunos matrimonios y menos que una dictadura... lo que dura, dura...

La "e" de elementos que no entiendo ni yo que hacían en mi vida y, menos aún, en mi casa.

Por eso, antes de cumplir los 30, decidimos que le tocaba a la f. Por probar unos 30 fuertes, felices, fáciles, fuera de lo esperado y de lo común (y más Fs también). Y han empezado muy bien. Con una gente alrededor que se alegraban de festejarlos en mi casa, con un alumnado que no se daba cuenta (o no mucha) de mi novatería, con historias menos "raras" y muy divertidas. Y manteniendo las AMISTADES, con todas las letras.

Me queda por contar una noche rápida, unos treinteañeros rápidos y una sensación fugaz de volver a reinventarse. Mola esta edad. Me quedo con un30F.

martes, abril 14, 2009

Vivir para contarlo


Somos historias. Suma de historias que toman cuerpos prestados de sus protagonistas. Somos lo que contamos que hacemos cuando nos ha dado tiempo a pensar lo que nos ha pasado. Vivimos en el momento que nos reímos de lo que ya ha pasado, en el momento en que pensamos que contaremos lo que nos está pasando, en el momento que somos conscientes de lo que pasó.
No sólo soy yo y mis circunstancias, sino yo y los protagonistas de mis historias. Los amigos que fueron amores, los amores que se quedaron en el olvido, las personas que me escucharon crujir cuando la vida quedó partida, quienes se alegran de los nuevos días, quienes apuestan por los días mejores.

Y no sólo yo y mis historias, sino las historias de quienes llegan. Tras un viaje, tras una aventura, tras una relación, tras una apuesta, tras un proyecto, tras un “cerré los ojos y salté”… llegan las historias magulladas y felices, echas masa en las que podemos meter las manos y modelarlas.

Vivimos para contarlo, para reírnos en una cerveza, para tomarnos otra porque nos la hemos ganado (¡que tampoco engordan tanto!), para escuchar un “Nati, qué solos estamos” y acompañarnos al calor de nuestras historias.

No sólo te debía un post, querido compañero de viaje, por no haberte “dedicado” ninguno. O por no ser el “masme”, pues siempre serás el mejor de los menos amigos, sino por enseñarme a que por raras que sean las historias, siempre habrá unas risas con sorbido sólo con nombrarlas.
Picia, el charleta, el pez martillo, la maldición g., son historias que nos han hecho llorar de risa, pero sobre todo, entender que por lo menos hay quien, como nosotros Esteban, vivimos para contarlo. Ya me contarás...

viernes, marzo 27, 2009

Festival Delwende


Vente y traete a tu gente. Por mucho y bueno, tanto lo que encontrás ahí como lo que lograrás al ir. El mundo tiene que avanzar y si no nos movemos, lo tendrá más difícil. Vente un momento, disfrutarás y colaborarás con una pequeña enorme causa.

¿Cuál es el muñeco bonito?

¿Cuándo aprendemos lo que sabemos? ¿Y cuándo lo desaprendemos?

sábado, febrero 14, 2009

Sexo deportivo


No se si pegará mucho con la celebración del día. Yo diría que no. Pero es un hecho contrastado (ya me he encargado de hacerlo) que esto, existe. El sexo deportivo, ni malo ni bueno, sino todo lo contrario, es una realidad por la que a veces te toca pasar.

En si, consiste en el sexo que se practica más centrada en aspectos colaterales que en la persona que tienes en frente. Así que aparecen pensamientos tales como llevar la respiración para que no te de flato, acompasar el ritmo por encima de todas las cosas, cambiar de "aparato" después de "x" repeticiones, ejercitar los músculos que más interesan (como una sesión intensa de gap, glúteos-abdomen-piernas) y, por último, disfrutar del momento de la relajación porque es la única oferta, seguramente, del día para no hacer nada de forma consciente.

Y, tras esto, el momento "retirada a los vestuarios". Se queda esa sonrisa anclada de haberte esforzado e incluso conseguido tu meta, de sentirse cansada pero satisfecha o de centrarte en esa parte de tu cuerpo dolorida al hacer algún movimiento. Con las ganas de haber colocado dorsales más que plantado besos, sales de tu "colchoneta" para enfrentarte al mundo. Un mundo que justifica más el sudor ocasionado si va acompañado de sentimientos profundos. Un mundo, que a veces es el propio, que interroga si esto en el fondo siempre ha sido así o hay algo mejor que nos estamos perdiendo. La respuesta suele venir de la mano de que, simplemente, las cosas no son buenas ni malas, a veces sólo tocan ser, y, como más de una vez y más de dos, esto sólo es deporte.

domingo, enero 18, 2009

Esta gente


El otro día descubrí que soy de "esa gente". Me hizo gracia, toda calificación viene de una comparación y sorprende cuando te piensas entre iguales. Pero realmente, no somos tan iguales.
"Esta gente" a la que fui agrupada tenía un par de rasgos característicos: hablan de sexo, para más señas, de métodos anticonceptivos más adecuados a sus situaciones (o nuestras, ya que soy de esa gente) y escucha un tipo de música como Iván Ferreiro o Muchachito Bombo Infierno, si, esa música de nombres extraños ¡¡Menudo apellido Ferreiro!! ah, no, será por lo de Muchachito...

Pues aquí, la agregada a "esa gente" en su diferencia ante el resto del grupo de ese momento, sorprendió por sus gustos al hacerse fans en el facebook, cosas tales como "abajo el garrafón" o "bajada de precios de cubatas" y, mi preferida, "contra el calentamiento global, no uses la calefacción, que te den calor" o algo así. No pega con la imagen de responsabilidad que doy en según que ámbitos. Debería tener problemas de personalidad. Pero se solucionan fácil cuando a un día le ganas la noche y durante 24 horas pruebas diferentes ambientes y personas, para darte cuenta de que no hay un cien por cien de identificación con ningún ambiente, pero si un porcentaje elevado con cualquiera donde haya charlas, risas y algo de ironía para sobrevivir al día a día y a sus habitantes. Si hay un grupo de supervivientes, seré de esta gente.

miércoles, diciembre 31, 2008

¡¡Feliz Año Nuevo!! con algo viejo






Me quedo con el gustillo que da pecar. ¡¡Que mejor terapia contra la crisis que una sonrisa!!

domingo, diciembre 28, 2008

Fiel, infeil o de piedra.

Cada día más difícil esto de creer o confiar. Como la inmunidad que se vive al leer un titular sobre la crisis, te cuentan historias sobre cuernos y recuernos hasta que esto ya huele a cuerno quemado. He escuchado bastantes argumentos sobre el tema y haciendo síntesis creo que estas son las opciones que hay:

Fiel: Aplaudido por una mayoría, se refiere a un compromiso en el que sólo entran las dos personas que configuran la pareja, lo que se traduce en un overbooking en la cama: tres son multitud. Opciones: si tú o la otra persona se salta esta norma, comienza la crisis. O bien confías y pides no enterarte si las cosas no son como deseas.

Infiel: Simplemente eso. La relación sigue, y precisamente para eso, se integran experiencias que no interfieren en la relación. El sexo, sobrevalorado, se puede vivir con otras personas ya que es un gesto más de complicidad. Y comentarlo o no dependerá del daño que origine. Si va a doler a la otra personas, mejor que no se entere. Opciones: mientes (y te perdonas por ello) o mientes (y hasta te admiras por ello).


De piedra: Ahí lo llevas, tú no tienes compromiso, piensas que una pareja es asunto de dos y quien se ha puesto a jugar contigo a traspasar límites tiene una relación como un castillo con otra persona. Opciones: No eres parte del problema y ser "la otra" persona puede ser ventajoso o eres parte de la solución y te quitas de en medio.


Los ideales los conocemos. La realidad cada vez se hace más patente. Eliges derretirte y no ser de piedra más fácil de lo previsto, perdonas al infiel como callas la infidelidad y puede que tu orgullo esté a precio de saldo en según que situaciones. ¿Fallan las normas o las personas?

miércoles, diciembre 17, 2008

Cibertu, ciberyo

Me maravillan las redes sociales de Internet. Más allá del entramado de la Red, más allá de las capacidades y las posibilidades que abre, me admira el tiempo que se emplea en ellas y las "ventanas" que abre. De todas formas no puedo evitar cierta sensación ácida o fría, como creo que debe ser chupar metal, cuando cierro el ordenador. Ahí no están las personas en las que he estado pensando, no siempre a la misma hora, nunca de la misma forma, no en el mismo espacio. Pero si tampoco están en esta recreación, en esta realidad, aún es más extraño.

Como todo medio, no es bueno o malo en si mismo, sino que depende del uso que se le de. Yo me he equivocado, aquí como en tantas otras cosas. No me doy de calamonazos, porque no hace falta. Simplemente admito algunos de mis errores. Cuando ha entrado más realidad virtual que ¿física? en el trato hacia alguien, se ha enrarecido. Y a la vez la ha alimentado. Pero necesito ese gesto del que poder hablar, esa voz que relacionar en cada momento, ese momento de no poder esconderte o que desviar la mirada significa más que mantenerla.

Que miedo me da perder el tiempo, en general y ciberperderlo en particular. Pero aún más decepcionarme porque no hay nada de "x" en mi muro, abrir la bandeja de entrada pensando si es "lógico" tener ese correo o mirar la vida de los demás sin que sepan que me intereso. Convertir el medio en el fin. Tener sólo tu cibertú, quedarme en mi ciberyo.

lunes, diciembre 01, 2008

Cinco, cuatro, tres...

Cinco... Y mi plan treinta asoma por debajo de la puerta. Quiero estar buena, ahora que se que las simpáticas con gafas ligamos, quiero aprender a verme como me quiera ver. Me empiezo a creer que los treinta es la mejor edad, porque sabes más que a los 20 y tienes un gran margen de maniobra.

Cuatro... El sexo, la amistad, la familia, el trabajo... empiezan a tomar su lugar. ¡Ah! y el amor, la pareja o su ausencia, su importancia.

Tres... Y mi vida va a rachas, intentando arrancar en la dirección marcada.

Antes de que llegue el dos y el uno, después de aprender a peinarme, echarme cremas, ir al gimnasio, mientras vivo las quinientas noches de esos escasos 19 días, durante la charla en la que convenzo a mi cuerpo de que las cosas están bien como están y mi cerebro aprende a escuchar a la intuición que no atiende a razones, continuo mi cuenta atrás.

lunes, noviembre 17, 2008

Derivando

"Le derivo con este número" ha sido la frase del día. Eliminaré los dos días de preámbulo en los que me he estado informando para hacer un trámite, triste trámite, de cerrar una empresa. Obviamente, a nadie le iba contando que llevaba en los hombros cinco años de ilusiones, esfuerzos y cansancio, adornado con muchos buenos ratos y la experiencia de conocer de cerca a gente diferente en distintas situaciones. Durante la última etapa de mi vida he llevado a cabo lo que quería hacer. No me ha hecho feliz, pero si más fuerte. Cada año ha computado doble y ahora veo arrugas dentro y fuera de mi piel, tantas que esto pide una muda y salir de mis límites para andar más desnuda que nunca, casi en carne viva, a buscar el siguiente capítulo de mi historia, que puede llevarse muchos calificativos menos el de aburrida.

Y esto que ya es el penúltimo capítulo (siempre quedará alguno gracias a la burocracia de este, nuestro sistema) ha sido una gymkana:

Hacienda - "D. 36. Tiene que pasar usted antes por la junta para que le sellen el documento de cese de actividad".

Junta I - "B 283. Tiene usted que pasar por hacienda y darse de baja. ¿Viene de allí? ah, pues entonces tiene que hacerle copia a este documento y coger las pegatinas identificadores de la empresa ¿lo tiene todo? pues le derivo con este mismo número. Ahora la llamarán"

Junta II - "B 283. Pues no sé, espere que me informo. Tiene que comprar el documento 600 y pegarle las etiquetas suyas. Si, las de la empresa también. Pues espere, que le derivo con este número para que le den las suyas personales."

Junta I - "B 283. Si, aquí tiene las pegatinas. ¿Tiene el documento? No, aquí no, en ventanilla. La derivo con este número"

Junta III - "B 283. ¿Ha cumplimentado el documento? ¿esta es la copia? se la sello. No sé donde tiene que entregarlo"

Hacienda II: "D 48. ¿Tiene usted un requerimiento? Es que esto es requerimiento y censo, pero censo sólo, sin requerimiento, son aquellas mesas. Espere, la derivo"

Hacienda III: "D 48. ¿Y no estaba dada de alta en el 130? Ah, si es verdad, aquí esta. Pues rellene esta hoja ¿es la que no tiene? ah, menos mal que no la ha tirado. Mire que apañado soy, le sello y le etiqueto todo. Pero esto no es la disolución, es el cese de actividad. Tiene que comprar otro documento, volver a la junta, volver aquí y entonces ya es la disolución. No dirá que no soy apañado. La he atendido, aunque debería de haberla derivado a otra mesa."

Tooodooo esto es real. Así que hoy me han derivado a base de bien. Creo que por eso me he reído tanto. Dejo este vídeo, perfecto para acabar el día.

lunes, noviembre 10, 2008

¿Podemos?

Ultimamente me recorre una ola de escepticismo bastante inusual, ya que si algo tengo es que me lo creo todo. De ahí que no tenga mérito ninguno engañarme. No se si unirme a ese we can, coger la rosa en el puño sin abrir heridas para salir de la crisis, creer en los ventanales más grandes, más bonitos y con vistas al mar que aparecen al cerrarse puertas o ponerme a buscar a ese calvo que ya no sopla este año para darnos suerte.
A veces, como cuando salimos a la calle y hace mucho frío, queremos correr para eliminarlo. Ese frío que a veces toma forma de soledad, otras de desilusión o en ocasiones de fantasmas que podemos ver casi como el niño del sexto sentido, hace de motor para llegar a metas que al ser alcanzadas, son olvidadas y pierden sentido. El medio se convirtió en fin, era echar a correr lo que queríamos y ahora no se entiende el calor que hasta sobra. Que sinsentido.

Un poco de calor en directo, de sentido a ciertas brasas que en ocasiones doy, de levantar la vista del camino que quiero atravesar corriendo para ver que hay más y mejor fuera de lo trazado, lo encontraré el próximo 22 de noviembre. A parte de ser el cumple del "masme" (más mejor amigo), se celebra la asamblea de Delwende, ONG que hace de respuesta al "¿del qué?" y además desarrolla proyectos de educación, sanidad y atención social en países de África, Sudamérica y Asia. Busca la vida, la protege e intenta que sea digna para cualquier persona. Mientras buscamos los objetivos del milenio y lo exigimos, también hay vías aquí y ahora. En Sevilla se muestra una de ellas, para mi de las mejores, para todo el que se acerque, transparente y bien llevada a cabo. Así que quien quiera participar, abiertas están las puertas en todos los sentidos. Lleguen o no los ventanales, se cumplan o no las ilusiones, aquí está el calor dándolo todo para estar al servicio de la vida. ¿Podemos?

miércoles, octubre 29, 2008

¿Igualdad o igual da?

Y es que tanto monta, monta tanto. Llevamos seis meses de un ministerio con ese nombre y hay mucha gente que no sabe ni el porqué de su existencia, de hecho, para muchos, ya existe la igualdad. Todos (y todas, pero no es necesario, según más gente todavía, especificarlo) somos iguales, podemos llegar a los mismos puestos, querer estar en los mismos lugares. Ahora, eso de ser iguales... en derechos por supuesto, pero luego está "lo natural", que para algunos lo dicta la Santa Madre Iglesia, para otros, sus santos cojones y para la mayoría una voz interior que al unísono nos comunica a todos donde está el bien y el mal. Esa conciencia universal que hace que las madres sean más madres que los padres, padres. Amén.

Pues si esto ya sería objeto de discusión para un grupo de amigos que se quieran y entiendan entre ellos, si lo reviste de poder ministerial y lo llevas a un foro universitario, lo vivimos el pasado lunes con la visita de la Ministra de Igualdad a la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Granada. Tanto dato es porque cada palabra, en si misma, encierra gran significado.

Aquí, donde el paro es una lacra y en especial para las mujeres con cargas familiares, pero eso será pura coincidencia y nada que ver con la discriminación, la ministra dio cifras de pobreza, de maltrato, de desempleo. Habló de las medidas para alcanzar una justicia social con planes concretos de reconciliación de vida familiar y laboral, de apostar por la igualdad como elemento de desarrollo económico. Y se encontró con una hostilidad ¿por qué? porque ¿dónde está la igualdad si no hablamos de hombres maltratados? y ¿por qué todas las medidas son para las mujeres? Y yo me preguntaba ¿por qué en un foro universitario no se reflexiona antes de hacer una pregunta? Quizás porque una mujer revestida de poder, como lo es una ministra, habrá que ponerla a prueba. Los hombres están en todos lados por derecho, las mujeres, que demuestren que ese es su lugar, como la de defensa, eso no es natural. O también porque haya cierto sentimiento de ser atacados y atacadas si al señalar quien es responsable de una discriminación, todos y todas estemos señalados. ¿A que aquí si viene bien decir todos y todas? si hubiese puesto todos, sólo hubiera culpado a los hombres. Las palabras visibilizan.

Cuando entraba, un chico se iba porque "esta tía es una feminista" y otra chica la defendía diciendo "no es feminista, yo estoy de acuerdo con lo que dice, y no lo soy". Estoy convencida de que se referían a "hembrista", que es lo contrario de "machista". Feminista es estar a favor de las mujeres, no en contra de nadie. Pero por mucho ministerio que haya, en muchos lugares por aquí es por donde hay que empezar para conseguir la igualdad. ¿O igual da?

jueves, octubre 23, 2008

Magia


Como por arte de magia te encuentras en el infierno o en el cielo más absoluto, todo cuadra o nada tiene sentido, es normal lo que pasa o todo se ha puesto en tu contra. Magia que nunca miente, pero engaña. Si sólo fuésemos conscientes de eso, de que no mentimos, no nos mienten, no miente. Hay un contexto, una opinión que la tomamos como verdad, una intención que nunca quiso hacer daño. Pero como duele y volverá a doler.

Andar tan cerca de la magia puede ser tan hipnótico como liberador. No sé en qué espacio nos liberamos, en la distancia entre diferentes ciudades o en el espacio que te separa de la sábana, pero es el mismo que te atrapa. Cerrar los ojos evitando revisar las palabras, los pasos dados hasta este punto que se parece tanto a un error. O quizás sea un acierto. Magia de las palabras a los hechos, hasta quedarnos sin aliento.

Magia para olvidar lo fácil que se olvida como por arte de magia. Ahí volvemos a estar, con una sonrisa, con un plan debajo del brazo, como si ahí no hubiese estado todo lo que queríamos. Menos mal que es así, hasta el siguiente capítulo, bendita magia.

martes, octubre 14, 2008

La lista de la compra

Yo que soy tan guapa y tan lista que los príncipes que me rodean acaban con reinas en sus castillos, menos mal, y los dentistas explorando bocas en países lejanos, me gusta observar a cada cual con su lista en mano o en mente, haciendo la compra. Creo que son los momentos que de forma involuntaria, cada cual se muestra en su pura esencia. Los productos, las decisiones o ausencia de ellas, la cesta caótica o milimétricamente ordenada, la forma de pasear o atravesar el supermercado... todo un mundo de detalles. Y me encanta encontrar y encajar en los diferentes perfiles:

  • Metódico: la persona que encuentra la proporción exacta del producto deseado, que sabe la diferencia de precio entre dos o tres marcas y el porqué de ella. Además, traerá todo lo que desea y frenará sus impulsos, excepto los previamente concertados. Sabe el nombre de los pescados y el aspecto de la carne. Ideal para acompañar una vez al mes y aprender, que no ocupa lugar en las bolsas. Incluso crees que tu madre debería acompañarla para aprender más todavía. Son personas que disfrutan de su condición y tradición. Felices y con perdices al horno.

  • Probólogo: "¿Y esto para qué sirve?" Es su principal pregunta. Y prueba a comprarlo. También prueba lo que no sabe a que sabe, lo que no sabe qué es, lo que le suena o le han comentado o probó en algún otro lado. Su cesta acaba pareciendo una caja de sorpresas y, si tiene habilidad, su casa y su cocina, también. Aunque a lo mejor el plato principal, lo tengas que poner tú, en la cocina y donde haga falta.

  • Estudioso: El supermercado es un ente que hay que conocer, entenderse, relacionarse y vincularse. Se hacen de tal o cual supermercado y ese, será siempre el mejor. Le sorprende y puede hasta emocionarle aprender en cada compra algo más. Las compras son objetivos que hay que alcanzar y ahí, como en casi todo lo que hace, se autorrealiza algo más. A lo mejor las bolsas y más bolsas que acompañan todo esto no son perfectas, pero tan suyas...

  • Pasaba por aquí: Y decidí que necesito comprar algo. Algo de picoteo, algo para almorzar, algo para beber, algo por si acaso, este algo ¿qué es? Es divertido ver la mezcla de la lógica con la espontaneidad y, seguramente, algún "algo" sobre y simplemente sea por puro placer, pero ¿por qué no? Siempre que no sea muy caro, que no ocupe mucho, que no se mueva y no traspase. Aunque estos últimos términos no son tan fáciles. La compra se tira y... encesta.

Y muchas más formas de hacerlo todo. Cuando a mi me ha tocado ha reinado la prisa y la indecisión en dilemas tontísimos. Al final, la compra y la vida, son primas hermanas. Será conveniente ir haciendo o siendo la lista de la compra.

martes, octubre 07, 2008

Cruzados


Una de las imágenes más bonitas que he encontrado este verano fue un avión que volaba en dirección contraria a nosotros, montados en otro. Ese cara a cara, ese tú a tú con una máquina impresionante, volando, esa conquista de las personas que se empeñaron en hacer aquello para lo que la naturaleza no nos dotó.

Cuando se cruzan dos metros en el andén, o vemos desde un puente un nudo de la autovía, la idea de "mogollón", de cantidad de vidas cruzadas, de direcciones tomadas, de diferentes motivos para estar ahí, en el mismo sitio y a la misma hora, es la que siempre me viene a la cabeza. Al cruzarse un avión con otro en la inmensidad del cielo abierto, de un camino largo que se desea abreviar, de miedos e ilusiones que acompañan a un equipaje... me causó la sensación de exclusividad o privilegio. Yo estaba ahí, sin comerlo ni beberlo, observando a quienes iban a un rumbo desconocido y se pensaban solos.

No es ni bueno ni malo. Como cuando estás con alguien y te hace partícipe de su vida, o alguien te invita a la suya y ni siquiera te conoce, o si te cuentan sus preocupaciones, su forma de entender el mundo y no sabes por qué. Es como al visitar una casa consciente de que eso será un capítulo más que contar, una momento exclusivo, unos instantes cruzados.

sábado, septiembre 27, 2008

Se fue


Elegí su foto para decorar una carpeta que me acompañó desde los 14 a los 18 años, he perdido el hilo de sus películas por meterme en el azul de sus ojos y no he encontrado a nadie de a pié que se le parezca. Además, 60 tipos de personajes interpretados, un sólo oscar honorífico y otro tardío que indica como fue más incómodo para Hollywood de lo reconocido, le ha hecho mi actor favorito.

Se va uno más de los que compartió la época dorada de un cine clásico, de los que nos ha hecho suspirar a abuela, madre e hija a la vez, de los que me han enseñado a mirar la vida, la imagen, el cine desde una perspectiva que me ha ayudado a crecer. Tan de la familia, que ha sufrido una dolencia común en la mía.

Se queda sólo el mito, el que convivió con la persona sin eliminarla. El hombre que me permitía imaginar que habría detrás de una mirada triste y bonita, se fue.

viernes, septiembre 26, 2008

La intensidad está de moda

Es un hecho constatado: la intensidad está de moda. Parece que premian subir un grado cada palabra, gesto, idea, sensación que puedas transmitir. Si algo te gusta, es que te encanta; si te apetece, te mueres por hacerlo; si alguien te cae bien, es esa persona que ve tu alma con sólo una mirada y si es amor o alguno de sus sucedáneos lo que sientes... que Dios nos coja confesados: sientes como el cosmos comulga contigo en cada uno de tus poros cuando la persona amada se acerca a tu cuerpo y te echa el aliento. Es superfuerte.

Estas personas intensas, que saben todo lo que vas a decir con tu primera palabra de la frase, que te superentienden porque lo que te pasa es exactamente igual a cualquier cosa que hayan vivido, que si no son capaces de dejar clara su atención con su mirada, te agarran del brazo... y sobre todo, que te quieren aunque no se acuerden de tu nombre, están triunfando. Es raro, o no tanto. A lo mejor tenemos ganas de creer que es cierto que alguien nos quiere porque somos maravillosos, una obviedad que otros u otras no han sabido ver. O nos gusta que nos conozcan tan bien en tan poco tiempo, porque así nos parece estar cerca de una persona especial. Quizás la ficción se parece tanto a la realidad que necesitamos meter algo de fantasía al día a día, y tanta intensidad, lo consigue. A mi me cansa y no se me da bien, pero está de moda.

jueves, septiembre 18, 2008

Mae mía


Mae mía, mae mía. Esto es tener más miedo que vergüenza, con mi plan 30 debajo del brazo para cumplir objetivos durante este año, con mi madurez tras diferentes experiencias vitales, alardeando de un control de la historia que siempre se me acaba escapando, vuelvo a estar en situaciones que no entiendo.

A ver, una pregunta tonta ¿no se supone que los hombres siempre quieren sexo? otra más básica todavía ¿Y la sociedad entera no ha asumido que a las mujeres nos gusta tanto como al que más, o más dependiendo del binomio hombre/mujer al que se lleve la comparación? y dependiendo de las respuestas a estas preguntas, ¿puede que por ahí tengan razón y todavía existan los "cortejos"? ¿He de ruborizarme cuando me cojan de la cintura y esperar placidamente a que él de el primer paso?

Es complicado profundizar en estas situaciones y que se admita un cara a cara. Hasta cuando la altura lo permite parece incomodar. Mirar desde arriba siempre ha facilitado la toma de control y la sinceridad resulta contraproducente. Mae mía, mae mía, que sigue estando todo como hace muuuchos años. Seguiré rascando, a ver cuando toca el premio, que seguramente habrá alguien por ahí que haya evolucionado realmente. Meo má, meo má.