martes, octubre 07, 2008

Cruzados


Una de las imágenes más bonitas que he encontrado este verano fue un avión que volaba en dirección contraria a nosotros, montados en otro. Ese cara a cara, ese tú a tú con una máquina impresionante, volando, esa conquista de las personas que se empeñaron en hacer aquello para lo que la naturaleza no nos dotó.

Cuando se cruzan dos metros en el andén, o vemos desde un puente un nudo de la autovía, la idea de "mogollón", de cantidad de vidas cruzadas, de direcciones tomadas, de diferentes motivos para estar ahí, en el mismo sitio y a la misma hora, es la que siempre me viene a la cabeza. Al cruzarse un avión con otro en la inmensidad del cielo abierto, de un camino largo que se desea abreviar, de miedos e ilusiones que acompañan a un equipaje... me causó la sensación de exclusividad o privilegio. Yo estaba ahí, sin comerlo ni beberlo, observando a quienes iban a un rumbo desconocido y se pensaban solos.

No es ni bueno ni malo. Como cuando estás con alguien y te hace partícipe de su vida, o alguien te invita a la suya y ni siquiera te conoce, o si te cuentan sus preocupaciones, su forma de entender el mundo y no sabes por qué. Es como al visitar una casa consciente de que eso será un capítulo más que contar, una momento exclusivo, unos instantes cruzados.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Se cruzan muchas cosas: miradas, palabras, brazos o manos.
Yo también me he cruzado con un avión y me impresionó mucho.
Cruzate más veces. Este blog me gusta.

Bobby dijo...

"Vidas que dejé cruzadas, vienen persiguiéndome", que diría la canción de Quique González. Aquí dejo el link de mi admirado Quique... con tu admirado Iván

http://www.youtube.com/watch?v=x-03-gc7zNg

N dijo...

Muy bueno y si que me persiguen, si. Gracias.
Y, anónimo, me alegro de que te guste. Me cruzaré las veces que pueda.